La Federación Mexicana de Cabalgatas, A.C. está integrada por personas afines al gusto por los caballos y a la vez interesados en difundir una de las actividades con que el ser humano inició su relación con el equino: el transporte de personas de un lugar a otro a través del campo abierto a lomos de un caballo. Con los avances de la civilización y la aparición del motor de combustión interna los automóviles han desplazado a los caballos en esa función de transporte de personas pero a pesar de ello los amigos de a caballo hemos continuado disfrutando de ese sistema realizando cabalgatas como una actividad meramente recreativa, únicamente con el propósito de disfrutar del caballo y la naturaleza en compañía de los amigos.
Los miembros fundadores de la Federación Mexicana de Cabalgatas, A.C. originalmente nos conocimos montando a caballo en las distintas regiones del país en donde el paseo a caballo es una tradición campirana que agrupa a hombres y mujeres amantes del caballo y de la naturaleza. En razón de esta convivencia a caballo hemos sido invitados por amigos y conocidos para recorrer caminos reales, caminos de herradura, veredas y besanas a todo lo largo y ancho del país, siempre compartiendo ratos agradables entre amigos montados en briosos y hermosos corceles. Con el paso de los años varios grupos se han conformado y cada uno de ellos ha venido organizando distintas cabalgatas en su zona de influencia de acuerdo a sus propias necesidades y gustos.
En la Federación Mexicana de Cabalgatas, A.C. nos encontramos agrupados todos los jinetes que acostumbramos organizar o participar en las cabalgatas que se llevan a cabo en la República Mexicana. Estamos constituidos formalmente como una Asociación Civil con el fin de poder uniformar las condiciones específicas que conllevan a la buena marcha de todas y cada una de las cabalgatas que se organizan en el país. Consideramos que de esta manera se puede ofrecer a todos los jinetes, sin importar el tipo de monta que realicen, la posibilidad de participar en un paseo a caballo por el campo sabiendo de antemano el tipo de recorrido que se realizará y los requisitos necesarios para asistir. Es así como todos los jinetes podrán tener la certeza de disfrutar plenamente del paseo, de su caballo, de la naturaleza y de la convivencia con gente que tiene la misma afición por el "noble bruto".